¿Alguna vez has sentido que comes sin hambre, solo para aliviar lo que estás sintiendo? Tal vez durante unos minutos todo parece calmarse, pero después llega la culpa, el malestar y las promesas de “mañana lo haré mejor”. Si te reconoces en esto, no estás solo. El trastorno por atracón es una realidad que muchas personas viven en silencio, intentando entender por qué no pueden controlarse con la comida.
Lo cierto es que no se trata de falta de fuerza de voluntad. Este trastorno tiene un origen emocional y psicológico que influye directamente en tu relación con la comida. La buena noticia es que tiene tratamiento y que, con el apoyo de una psiconutricionista especializada, puedes volver a comer sin miedo, sin culpa y con tranquilidad.
¿Qué es el trastorno por atracón?
El trastorno por atracón es un tipo de trastorno alimentario en el que aparecen episodios repetidos de ingesta excesiva de comida en poco tiempo, acompañados de una sensación de pérdida de control. Durante esos momentos, puedes sentir que no puedes parar, incluso aunque no tengas hambre o te sientas lleno.
A diferencia de otros trastornos como la bulimia, aquí no hay conductas compensatorias (vómitos, ayunos o ejercicio extremo). Por eso muchas personas no saben que están ante un problema real: piensan que simplemente “comen mal” o que tienen un “mal hábito”.
Este trastorno no se trata de la comida en sí, sino de lo que hay detrás: emociones, pensamientos y experiencias que hacen que la comida se convierta en refugio o anestesia momentánea.
Síntomas del trastorno por atracón
El trastorno por atracón no siempre se reconoce a simple vista. Puede empezar con pequeños episodios, con momentos en los que comes más de lo habitual y sientes que no puedes parar. Con el tiempo, esos episodios se repiten y empiezas a perder el control sobre la cantidad o el momento en que comes. Después llega el malestar, la culpa o la sensación de haber fallado una vez más.
En el día a día, quizá te des cuenta de que comes muy rápido, sin apenas saborear la comida, o buscas momentos a solas para hacerlo porque te da vergüenza que otros te vean. Puede que sientas que tu cabeza está constantemente ocupada con pensamientos sobre la comida, el cuerpo o la próxima dieta que empezarás el lunes. Esa preocupación continua desgasta y alimenta aún más el ciclo.
En el caso de los niños y adolescentes, los signos pueden ser más sutiles. Tal vez coman muy rápido, escondan envoltorios o eviten comer en familia. A veces, tras esos comportamientos hay un malestar que no saben cómo expresar y que encuentran en la comida una forma de consuelo. Detectarlo a tiempo y ofrecer apoyo profesional es esencial para evitar que el problema se consolide con los años.
Causas del trastorno por atracón
No hay una sola causa que explique por qué ocurre. Generalmente se combina lo biológico, lo emocional y lo social.
- Factores biológicos y genéticos: algunas personas tienen una mayor predisposición genética o alteraciones en la regulación de la saciedad y el apetito.
- Factores emocionales y de estrés: muchas veces, los atracones llegan en momentos de ansiedad, soledad o tristeza. Comer se convierte en una forma de aliviar lo que duele, aunque después aparezca la culpa.
- Factores sociales y culturales: la presión por tener “el cuerpo perfecto”, las dietas restrictivas o el miedo a subir de peso pueden desencadenar episodios de pérdida de control. Cuanto más te exiges con la comida, más difícil se vuelve mantener el equilibrio.
Tratamiento del trastorno por atracón
Superar el trastorno por atracón no consiste en seguir una dieta, sino en entender lo que hay detrás de la comida. El tratamiento requiere un enfoque integral que combine el trabajo psicológico y la psiconutrición, ayudándote a reconectar con tus sensaciones, emociones y necesidades reales.
La terapia cognitivo-conductual ayuda a identificar los pensamientos y emociones que preceden a los atracones. Aprenderás a reconocer tus desencadenantes, a manejar la ansiedad y a desarrollar herramientas para regularte sin recurrir a la comida.
Contar con una nutricionista en Málaga especializada en psiconutrición puede marcar la diferencia. En lugar de centrarse en restricciones, el trabajo se enfoca en reeducar la forma en que te relacionas con la comida, entendiendo el hambre física y la emocional.
Trastorno por atracón en niños y adolescentes
Cada vez se detectan más casos en edades tempranas. Las redes sociales, la presión estética o la comparación constante pueden hacer que los niños y adolescentes desarrollen una relación complicada con la comida.
A veces, los atracones aparecen tras etapas de dieta o comentarios sobre el cuerpo. Otras veces, surgen como respuesta al estrés, la ansiedad o los conflictos familiares.
Si eres madre o padre, puede ser difícil saber cómo actuar. Lo más importante es evitar la crítica y ofrecer un entorno de comprensión. Hablar de emociones, enseñarles a reconocer el hambre y pedir ayuda profesional son los primeros pasos para prevenir que el trastorno se consolide.
Ejercicios y técnicas para superar el trastorno por atracón
No hay una fórmula mágica, pero sí herramientas que pueden ayudarte a recuperar la calma y el equilibrio poco a poco.
Mindfulness y alimentación consciente
Comer siguiendo las pautas del mindful eating puede parecer algo simple, pero es muy poderoso. Significa volver a conectar con tus sensaciones: observar el olor, el sabor, la textura y notar cuándo el cuerpo te dice ya basta. No se trata de comer perfecto, sino de estar presente.
Registro de pensamientos y emociones
Anotar qué sientes antes y después de un episodio de atracón puede ayudarte a identificar patrones. ¿Comes cuando estás cansada, triste o enfadada? Entender el por qué detrás de la comida es clave para poder cambiarlo.
Estrategias para prevenir recaídas
Aceptar que el camino no siempre es lineal es fundamental. Puede haber días más fáciles y otros más complicados. Lo importante es aprender de cada paso y rodearte de profesionales y personas que te acompañen sin juzgarte. Evitar dietas estrictas y mantener horarios regulares también ayuda a estabilizar los hábitos alimentarios.
Beneficios de tratar el trastorno por atracón con enfoque integral
Cuando decides pedir ayuda y abordas el trastorno desde la psiconutrición, el cambio va mucho más allá de la comida.
Empiezas a sentirte más libre y menos esclavo de los impulsos. Recuperas la confianza en tu cuerpo, dejas de vivir con culpa y aprendes a cuidarte desde otra perspectiva.
Tratar el trastorno por atracón no solo mejora tu salud física; también te ayuda a reconciliarte contigo mismo. Dormir mejor, tener más energía, disfrutar de una comida sin miedo… pequeños logros que, juntos, marcan una gran diferencia.
Acompañamiento nutricional con Cristina López
Soy Cristina López, nutricionista en Málaga especializada en psiconutrición y trastornos alimentarios. Mi trabajo se centra en acompañarte en el proceso de reconstruir tu relación con la comida, desde la empatía y el respeto.
En mis consultas, no hay prohibiciones ni juicios. Solo escucha, comprensión y herramientas prácticas para que puedas reconectar con tus sensaciones y emociones sin miedo. El objetivo no es que sigas una dieta, sino que aprendas a alimentarte con calma, sin culpa y sin rigidez.
Entiendo que detrás del atracón hay una historia, y mi misión es ayudarte a descubrirla y transformarla. Si vives en Málaga y sientes que la comida se ha convertido en una fuente de ansiedad, dar este paso y pedir cita con una nutricionista en Málaga puede ser el inicio de un cambio real.







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