¿Alguna vez has sentido que en tu relación de pareja (o incluso con un familiar o amigo) siempre parece haber una «sombra» de alguien más? Quizás son comentarios constantes sobre un ex, comparaciones sutiles con un compañero de trabajo, o la sensación de que debes «competir» por la atención que antes recibías libremente.
En el Gabinete de Psicología Desirée Infante, muchas personas llegan a consulta sintiéndose confundidas, agotadas y con la autoestima muy dañada, sin entender exactamente por qué. A menudo, lo que están viviendo tiene un nombre en psicología: triangulación narcisista.
Este mecanismo de manipulación es doloroso, pero identificarlo es el primer paso para desactivarlo y recuperar tu paz mental.
¿Qué es la triangulación narcisista en psicología?
La triangulación es una estrategia de manipulación en la que una persona (el manipulador) introduce a una tercera entidad en la dinámica de una relación dual para crear inseguridad, control o validar su propio ego.
Aunque todos podemos ventilar problemas con un amigo (lo cual es sano), la triangulación narcisista es intencional y tóxica. Su objetivo no es resolver un conflicto, sino provocar inestabilidad. El mensaje implícito que recibe la víctima es: «No eres suficiente; hay alguien más que podría ocupar tu lugar si no te esfuerzas más».
Los 3 actores del triángulo
Para entender este juego psicológico, debemos identificar los roles que se asignan, a menudo sin que los implicados se den cuenta:
1. El manipulador (o perfil narcisista)
Es quien orquesta la situación. Suele tener una necesidad profunda de admiración y control (conocido como «suministro narcisista»). Utiliza la triangulación para sentirse deseado y superior.
2. La víctima principal
Generalmente es la pareja actual o el familiar cercano. Es quien recibe las comparaciones y la devaluación. Suelen ser personas empáticas que terminan dudando de su propia percepción de la realidad.
3. El tercero (la competencia o el aliado)
Aquí está la clave: el tercero no siempre es un amante. Puede ser:
- Una expareja («mi ex nunca se quejaba de esto»).
- Un familiar (una madre o padre intrusivo).
- Un amigo idealizado.
- Incluso un objeto o actividad (el trabajo, el teléfono, el gimnasio) al que se le da prioridad absoluta para hacer sentir de menos a la víctima.
¿Por qué lo hacen? El objetivo detrás de la manipulación
Es común preguntarse: «¿Por qué me hace daño si dice que me quiere?». En psicología entendemos que la triangulación cumple varias funciones para el manipulador:
- Generar celos e inseguridad: Al ver que la víctima compite por su atención, el manipulador reafirma su sensación de grandiosidad.
- Controlar la relación: Mantener a la víctima en un estado de alerta constante evita que esta se fije en los defectos del manipulador o pida responsabilidades.
- Gestión de su propia baja autoestima: Paradójicamente, muchas personas con rasgos narcisistas proyectan su vacío interior haciendo sentir «pequeños» a los demás.
Señales y ejemplos comunes de triangulación
A veces la triangulación es evidente, pero a menudo es sutil («encubierta»). Presta atención a estas señales:
- Comparaciones destructivas: «Deberías ser más como [nombre], ella sí sabe divertirse».
- Hablar constantemente de un ex: Ya sea para idealizarlo o para decir que estaba «loco/a», manteniendo su presencia viva en vuestra relación.
- Coqueteo «inocente» frente a ti: Ser encantador con otros delante de ti, para luego tratarte con frialdad en privado.
- Reclutar aliados: Contar versiones distorsionadas de vuestros conflictos a amigos o familiares para que estos se pongan de su lado y tú te sientas aislado/a.
Consecuencias psicológicas para la víctima
Vivir bajo esta dinámica tiene un coste emocional devastador. Si no se detiene, es habitual desarrollar:
Duda constante y disonancia cognitiva
Empiezas a cuestionar tu realidad (Gaslighting). Te preguntas si eres demasiado celoso/a o sensible, tal y como afirma el manipulador.
Ansiedad y estado de alerta
El cuerpo se mantiene en un estado de «lucha o huida» permanente, esperando la próxima comparación o desprecio. Si sientes opresión en el pecho, insomnio o nerviosismo constante, podrías estar sufriendo un cuadro que requiere tratamiento para la ansiedad.
Destrucción de la autoestima
La consecuencia más grave es la erosión del «Yo». La víctima termina creyendo que no es digna de amor y que debe «ganarse» el afecto, lo que dificulta mucho salir de la relación. Trabajar en tu autoestima es vital para romper este ciclo.
Cómo salir de la triangulación narcisista
Romper el triángulo requiere valentía y estrategia. Aquí tienes algunas pautas terapéuticas:
- No compitas: Este es el paso más difícil pero el más potente. Si el manipulador menciona a un tercero, no reacciones con celos ni intentes superarlo. Al negarte a luchar por su atención, el juego pierde su efecto.
- La técnica de la «Piedra Gris»: Consiste en volverse aburrido e inexpresivo ante las provocaciones. Si no obtienen una reacción emocional (llanto, ira, súplica), suelen buscar suministro en otro lado.
- Establece límites claros: «No me siento cómodo/a cuando me comparas con tu ex. Si continúas haciéndolo, terminaré esta conversación».
- Contacto Cero: En casos de toxicidad elevada, la distancia total suele ser la única vía para sanar.
Recuperar tu equilibrio emocional es posible
Salir de una relación con dinámicas de triangulación deja heridas que no siempre se ven, pero que duelen profundamente. Es normal sentir que has perdido tu identidad o que te cuesta volver a confiar.
No tienes que transitar este camino en soledad. En el Gabinete de Psicología Desirée Infante, te ayudamos a identificar estas trampas emocionales, validamos tu experiencia y te damos herramientas para reconstruirte.
Podemos atenderte presencialmente en nuestros centros de Málaga (Alameda Colón) y San Julián (Churriana), o si prefieres discreción y comodidad desde tu hogar, contamos con un servicio especializado de terapia online.
Contacta con nosotros hoy mismo. Mereces una relación donde seas la prioridad, no una opción.







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