Los pensamientos negativos pueden convertirse en una repetición constante que llegue a desencadenar emociones dañinas y destructivas. Cuando padecemos pensamientos obsesivos compulsivos esto se interpone con nuestra salud y felicidad generando un malestar generalizado que nos impide llevar la vida que deseamos. Te traemos una serie de pautas para gestionar y controlar los pensamientos obsesivos negativos.

¿Qué son los pensamientos obsesivos?

Antes de nada, debemos explicar qué son los pensamientos obsesivos. Nuestra mente tiene pensamientos continua e inevitablemente, lo hacemos de forma tan inconsciente que no nos damos cuenta de que siempre están ahí, pero efectivamente están. Sin embargo, cuando un pensamiento se convierte en repetitivo y recurrente empezamos a ser conscientes de ellos debido a su molestia, y nuestra primera reacción es querer detenerlo.

Esto, generalmente ocurre cuando tenemos una fuerte preocupación, somos incapaces de dejar de pensar en ello y acaba generándonos malestar. Esta se termina convirtiendo en un pensamiento recurrente haciendo imposible sacarlo de nuestra cabeza.

Pero, ¿en qué momento puede llegar a convertirse en una obsesión? Bien, cuando un pensamiento recurrente aparece causado por una preocupación sabemos a qué se debe, y aunque nos incomode somos conscientes de por qué no deja de rondar nuestra mente. Sin embargo, si llegado un momento estos pensamientos aparecen de forma intrusiva e irracional se acaba convirtiendo en una obsesión. Además, estos pensamientos obsesivos negativos pueden acabar por generarnos ansiedad u otro tipo de problemas.

Este tipo de pensamientos obsesivos negativos suelen ser muy comunes entre las personas que sufren Trastorno Obsesivo-Compulsivo, al menos 2 de cada 50 personas padecen este trastorno en algún momento de su vida.

¿Cómo eliminar los pensamientos negativos obsesivos?

El proceso de controlar, gestionar o eliminar los pensamientos negativos no es fácil, como hemos comentado, nuestra mente no está diseñada para parar de pensar ni por un momento por lo que a veces puede ser complicado dejar de lado nuestros pensamientos negativos obsesivos y no caer en la obsesión de olvidarlos. Es común que al intentar dejarlos atrás consigamos el efecto contrario, y acabemos convirtiendo nuestra mente en una espiral de frustración donde estos pensamientos ganan cada vez más espacio. Pero tranquilidad, te acercamos una serie de pautas para afrontar los pensamientos obsesivos negativos.

Pensamientos obsesivos negativos Desirée Infante

Aceptar nuestros pensamientos

El primer paso, y puede que el más difícil, es aceptar nuestros pensamientos negativos obsesivos, cuando intentamos hacer que estos pensamientos recurrentes desaparezcan esforzándonos por echarlos de nuestra mente lo que hacemos es aumentar nuestra ansiedad y estrés. Por esto, debemos aceptar nuestros pensamientos y mirarlos desde otra perspectiva distinta al odio, sino más bien desde la tolerancia. Debemos observarlos y darnos cuenta de que son pensamientos, no hechos reales, descubrir las dimensiones reales de los problemas que imaginamos nos ayudará a disminuir nuestros niveles de estrés.

Piensa que si todo lo que imaginas ocurriese finalmente también tendríamos muchas posibilidades de que nos tocase la lotería o de triunfar en un campo concreto sin un gran esfuerzo, sin embargo hay pocas posibilidades de que esto ocurra, lo mismo pasa con nuestros pensamientos obsesivos negativos.

Técnicas de relajación para trastornos

Nuestros pensamientos están directamente relacionados con nuestros niveles de estrés y ansiedad. Por lo que aprender métodos de relajación es una fórmula sensacional para reducir nuestros pensamientos negativos obsesivos. Debes encontrar cuál es la mejor forma de relajación para ti, pero te recomendamos probar con ejercicio físico o técnicas de respiración. El aumento de serotonina que presentamos al realizar deporte ayuda a mejorar nuestro ánimo y reduce la ansiedad, por otra parte los ejercicios de relajación apelan a la tranquilidad. La ansiedad está estrechamente relacionada con la respiración, al ejercitarla aumentamos la capacidad pulmonar y reducimos los niveles de estrés.

Controla tu reacción, no al pensamiento

Si no podemos controlar nuestros pensamientos negativos obsesivos, no te centres en ellos, céntrate en tu reacción ante estos. Es más fácil si intentamos entenderlos, reconocer su auténtico peso y actuar en consecuencia. Realmente se trata de aceptarlos sin darles el control, no permitas que tus acciones se basen únicamente en estos pensamientos repetitivos.

Reconoce tus logros

Si vas a ver tus pensamientos negativos, para y piensa en los buenos, reconoce tus logros y date la estima que mereces, todos pasamos por momentos de flaqueza donde nos cuesta más, pero piensa que estás donde estás porque también has trabajado y conseguido muchas cosas. Dale el valor que se merecen tus logros y no los dejes en un segundo plano.

Pensamientos obsesivos negativos Desirée Infante

Pensamientos obsesivos y Trastorno Obsesivo-Compulsivo

Como hemos comentado anteriormente, los pensamientos obsesivos negativos suelen estar muy ligados a trastornos como el TOC.

Cuando estos dos factores se unen dan lugar a un ritual, la presencia de estos pensamientos recurrentes y repetitivos nos lleva a realizar compulsivamente una serie de conductas, con el fin de neutralizarlos. Por ejemplo, si el pensamiento recurrente es una gran preocupación por los gérmenes, nos puede conducir a lavarnos las manos obsesivamente.

Cuando se presentan los pensamientos negativos junto a un trastorno de TOC, puede acabar convirtiendo nuestra rutina en una serie de rituales irracionales.

El hecho de perder el control ante estos pensamientos negativos obsesivos producen una baja autoestima en las personas que los padecen, a veces sienten una gran impotencia. Es importante recordar que no eres el culpable de padecer estos trastornos, mantén la calma y busca la ayuda necesaria para bajar tus niveles de ansiedad. Además, estos pensamientos suelen pasar por distintas fases, si estás en un mal momento seguramente sean mucho más recurrentes y repetitivos que si te encuentras en un momento feliz. Intenta valorar las buenas oportunidades y aprovecharlas, pero nunca desde la exigencia propia, tan solo hazlo por ti.

Esperamos que con estas pautas te sea más fácil relajar tus pensamientos obsesivos negativos, si aún notas que estos pensamientos te impiden desarrollar una vida tranquila y feliz recurre a la ayuda de un profesional que te ayude a gestionar y disminuir los pensamientos recurrentes y repetitivos. La psicología cognitivo-conductual tiene unos resultados realmente buenos y, más importante aún,  de larga permanencia en cuanto al Trastorno Compulsivo-Obsesivo y especialmente en pensamientos negativos compulsivos.

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